Capítulo 1 – La Fábrica
Cualquier momento es bueno para empezar a escribir. En este caso, lo que generalmente suele ser un desafortunado encontronazo con la tecnología, ha derivado en el intento de ejercicio/obra literaria.
Acabo de volver de la “Fábrica”. Es enorme, de 45 pisos de altura, y genera constantemente yuppies y secretarias hambrientos que mordisquean a eso de las 14:00 cualquier mierda de entremés o montadito en los alrededores del rascacielos infernal. Todos vestidos de punta en blanco, más en consonancia con asistir a un cóctel que con pasarse media vida tecleando frente a un ordenador.
Y aún tienen que estar agradecidos, que la crisis es muy mala, y al menos tienen trabajo. A Dios gracias, añadirían muchos de ellos pues, como no podía ser de otra manera, pertenecen a un fuerte sector que se come los santos a bocados de sábado a domingo.
Y todo este despliegue de ropas a la moda, maquillajes naturales pero resultones, perfumes imposibles y mechas imperceptibles se repite cada día en cada centímetro cuadrado de la plaza más cosmopolita de la capital.
Al principio puede hacer algo de gracia, producir cierta impresión, o incluso respeto. Pero cada niño que pasea con su perro, cada pareja de sport compartiendo sonrisas o incluso cada indigente con quien comparten banco al caer la tarde es infinitamente más feliz, por ser y sentirse libre.
Estos pájaros de exótico plumaje, en cambio, viven atrapados tras limpios ventanales, sobre puntos de engorde corporativos. Todos ven lo mismo cada día: el mismo color de moqueta, igual mobiliario, mismos baños…Beben el mismo café de polvo de las mismas máquinas costrosas que prometen el oro y el moro con sus delicados sabores a la vainilla y a la avellana. La misma desesperadamente lenta conexión a Internet, con sus entrañables pantallazos rojos de “alerta, alguien intenta hackear el sistema buscando un segundo de felicidad cibernética”.
Se consigue de esta manera que la mierda sea homogénea y uniforme, y que todos la sientan como propia, compartida, copadecida, y…aceptada. Asumida al cien por cien, pues así se dispuso desde el mismo momento cero en que posamos nuestra rúbrica sobre el papel con el membrete del anticristo.
Firmamos un pacto encubierto con el diablo, por el que renunciábamos a nuestras vidas hasta fin del contrato. Voluntariamente firmado, eh? Ni una sola pistola, ni una sola amenaza hicieron falta para perpetrar semejante fechoría hacia nuestra persona.
Pero eso sí: en todo momento arropados por la firma y marca que un día tomará el poder del mundo. Qué digo mundo: Universo. Las carreteras serán pintadas de azul, y las líneas discontinuas irán en verde pistacho. Tras mucha investigación genética, los nuevos niños nacerán con los ojos de azul y verde corporativos, felices en sus canastillas de la marca, alimentados por la teta corporativa.
Por supuesto que ayudan a la conciliación laboral, conscientes como son de la protocolaria necesidad de procrear. Ellas se convierten, a ojos de sus coordinadoras, en fértiles, prefértiles o postfértiles. Además de las solteronas, claro está. Nada más ingresar te meten en uno de esos grupos, y date por jodida. O no tanto.
Al menos no nos tocó en la línea, que a todas luces parece querer decir línea de producción, que si no…
domingo, 5 de abril de 2009
domingo, 10 de junio de 2007
La complainte du psychokiller

Bertrand Betsch met un 1er pied dans le monde de la musique en sortant en 1997 son 1er album La Soupe à la grimace. Victime d'une extinction de voix pendant près d'un an, il reprend sa carrière avec l'album B.B. Sides (2002) sur lequel il rend hommage à ses maîtres (Phil Spector, Leonard Cohen), à ses confrères (Dominique A, Mendelson, Lou Barlow) et met en musique des poètes (Paul Eluard, Charles d'Orléans). 2 ans plus tard, il signe Pas de bras, pas de chocolat.
domingo, 3 de junio de 2007
Entrevista a The Sounds. 20/05/07
En el Supersonic sucede la entrevista, por turnos, al batería, bajista y teclista de
The Sounds, que nos atendieron con enorme amabilidad, relajados y tranquilos, como si conociesen a la abajo firmante de toda la vida,aprovechando incluso para un almorzar a la hora de la merienda.
Ella, diva como ninguna, se mantuvo en un discreto primer plano, dedicándose a encandilar a otros, quizás mejor elegidos. De todos modos, en persona la sensación que desprende es aún más andrógina de la pretendida, y su supuesta belleza a lo Blondie, por no resistir la comparación, parece más propia de cinturones industriales. Maravillas de la técnica hacen hoy.
- ¿De dónde viene vuestro nombre?
- Lo tomamos prestado de un club de Londres que nos encanta.
- Sois ampliamente conocidos en los E.E.U.U., habiendo aparecido en distintos programas y revistas. Incluso es sabido que entre vuestros fans se encuentran nombres tan ilustres como Britney Spears o el mismísimo Quentin Tarantino. ¿Cómo os hace sentir esto?
- Pues la verdad es que para nosotros todos los fans tienen la misma importancia, es más: podría decirse que valoramos incluso más a los no famosos.
- ¿Qué queréis transmitir por medio de vuestra música?
- Básicamente, nos sirve de terapia. Queremos también que el oyente se sienta identificado con nuestras experiencias y psicoanálisis, y así les sirva a ellos también de terapia, al encontrar empatía en nuestras letras. Pero, lo esencial, es que nos sirva de terapia a nosotros.
- Se os suelen atribuir las siguientes influencias: Blondie, The Cars, The Posies, Missing Persons….¿Las reconocéis?
- Bueno, la verdad es que lo hemos oído, pero en realidad apenas escuchamos música. Debe ser mera coincidencia.
- Entonces, ¿cuál es vuestra fuente de inspiración?
- Bueno, casi cualquier cosa: una melodía, una persona, una película….No tienen por qué ser buenas, de hecho, cuanto peores sean, más y mejor nos influirán.
- Se nota una importante evolución entre vuestros discos, ¿a qué podría deberse?
- Sí, es cierto. Ahora estamos en nuestros años veinte, y llevamos tocando ya bastantes años, durante los que nos han ido sucediendo cosas muy fuertes a nivel personal a todos los miembros del grupo. Esto ha hecho que maduremos y nos volvamos mucho más profundos.
- Según viajáis cada vez más, ¿valoráis también más la vuelta al hogar, a Suecia?
- Por supuesto que la echamos de menos, y es siempre un placer estar de vuelta.
- Os habéis planteado seriamente moveros a otra ciudad, a ser posible Nueva York?
- Pues sí que nos lo hemos planteado. Al fin y al cabo, tampoco habría demasiada diferencia con la actualidad, al pasarnos la mayor parte del tiempo de aquí para allá. Nos hemos planteado acabar viviendo en unos años en Madrid, ¡nos encanta!
- Es cierto, tengo entendido que estuvisteis actuando la noche de Reyes pasada en Madrid.
- Sí, nos lo pasamos genial. Fue en este local (Supersonic Club) y, precisamente en este mismo sitio acabé bastante borracho al final de la noche.
- Sois grandes fans de la cerveza….
- ¡Nos encanta!
- Con qué disfrutáis más: ¿con el proceso creativo, o tocando?
- Pues ambas nos encantan. Quizá sea más complicada la de creación, puesto que no sabes cómo reaccionará el público al escuchar la canción, cosa que acabamos averiguando en directo.
- ¿Cómo os veis en el plazo de 10 años?
- Pues la verdad es que preferimos no planteárnoslo, y disfrutar del momento presente.
Nos despedimos con churretosos apretones de manos aún repletas de pizza, encantados de haber tenido una charla tan distendida. Quedaron en le tintero preguntas un tanto escabrosas a la diva, como el porqué de tanto juego inguinal de su último vídeo. Pero eso lo dejamos para una la próxima vez.
The Sounds, que nos atendieron con enorme amabilidad, relajados y tranquilos, como si conociesen a la abajo firmante de toda la vida,aprovechando incluso para un almorzar a la hora de la merienda.
Ella, diva como ninguna, se mantuvo en un discreto primer plano, dedicándose a encandilar a otros, quizás mejor elegidos. De todos modos, en persona la sensación que desprende es aún más andrógina de la pretendida, y su supuesta belleza a lo Blondie, por no resistir la comparación, parece más propia de cinturones industriales. Maravillas de la técnica hacen hoy.
- ¿De dónde viene vuestro nombre?
- Lo tomamos prestado de un club de Londres que nos encanta.
- Sois ampliamente conocidos en los E.E.U.U., habiendo aparecido en distintos programas y revistas. Incluso es sabido que entre vuestros fans se encuentran nombres tan ilustres como Britney Spears o el mismísimo Quentin Tarantino. ¿Cómo os hace sentir esto?
- Pues la verdad es que para nosotros todos los fans tienen la misma importancia, es más: podría decirse que valoramos incluso más a los no famosos.
- ¿Qué queréis transmitir por medio de vuestra música?
- Básicamente, nos sirve de terapia. Queremos también que el oyente se sienta identificado con nuestras experiencias y psicoanálisis, y así les sirva a ellos también de terapia, al encontrar empatía en nuestras letras. Pero, lo esencial, es que nos sirva de terapia a nosotros.
- Se os suelen atribuir las siguientes influencias: Blondie, The Cars, The Posies, Missing Persons….¿Las reconocéis?
- Bueno, la verdad es que lo hemos oído, pero en realidad apenas escuchamos música. Debe ser mera coincidencia.
- Entonces, ¿cuál es vuestra fuente de inspiración?
- Bueno, casi cualquier cosa: una melodía, una persona, una película….No tienen por qué ser buenas, de hecho, cuanto peores sean, más y mejor nos influirán.
- Se nota una importante evolución entre vuestros discos, ¿a qué podría deberse?
- Sí, es cierto. Ahora estamos en nuestros años veinte, y llevamos tocando ya bastantes años, durante los que nos han ido sucediendo cosas muy fuertes a nivel personal a todos los miembros del grupo. Esto ha hecho que maduremos y nos volvamos mucho más profundos.
- Según viajáis cada vez más, ¿valoráis también más la vuelta al hogar, a Suecia?
- Por supuesto que la echamos de menos, y es siempre un placer estar de vuelta.
- Os habéis planteado seriamente moveros a otra ciudad, a ser posible Nueva York?
- Pues sí que nos lo hemos planteado. Al fin y al cabo, tampoco habría demasiada diferencia con la actualidad, al pasarnos la mayor parte del tiempo de aquí para allá. Nos hemos planteado acabar viviendo en unos años en Madrid, ¡nos encanta!
- Es cierto, tengo entendido que estuvisteis actuando la noche de Reyes pasada en Madrid.
- Sí, nos lo pasamos genial. Fue en este local (Supersonic Club) y, precisamente en este mismo sitio acabé bastante borracho al final de la noche.
- Sois grandes fans de la cerveza….
- ¡Nos encanta!
- Con qué disfrutáis más: ¿con el proceso creativo, o tocando?
- Pues ambas nos encantan. Quizá sea más complicada la de creación, puesto que no sabes cómo reaccionará el público al escuchar la canción, cosa que acabamos averiguando en directo.
- ¿Cómo os veis en el plazo de 10 años?
- Pues la verdad es que preferimos no planteárnoslo, y disfrutar del momento presente.
Nos despedimos con churretosos apretones de manos aún repletas de pizza, encantados de haber tenido una charla tan distendida. Quedaron en le tintero preguntas un tanto escabrosas a la diva, como el porqué de tanto juego inguinal de su último vídeo. Pero eso lo dejamos para una la próxima vez.
miércoles, 7 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)