sábado, 24 de febrero de 2007

Plus de gaffes.....

Hay días que es mejor no levantarse, precisamente porque, tras un día lleno de equilibrismos, siempre en la cuerda floja, a punto de caer sobre la lona, cuando todo lo complicado ya ha pasado, vas y tropiezas con tu propia pernera, echando por tierra tantas horas de esfuerzo y concentración. Luego, además, te acaban espetando que tampoco es que el equilibrismo hubiera sido perfecto el resto del día, que todo lo contrario. Y entonces es cuando más gilipollas te sientes, habida cuenta del esfuerzo, apenas lucido.

Cuando te vas a la cama con un nudo en el estómago, otro en tu conciencia, y toda una ristra de ellos en tu autoestima, y con razón, entonces estás abocado a toda suerte de sandeces por sueños, y a amanecer a una hora intempestiva. En ocasiones, contadas ellas, durante el sueño recibes la absolución o perdón del otro, lo cual, lejos de ser algo netamente positivo, no hace más que liarte la quijotera, ya que despiertas completamente desorientado. Además: ya te has disculpado, tanto en directo como a través de tus sueños.... Pero desconoces qué efecto habrán tenido finalmente estos arrepentimientos sobre la otra persona. Así que, en un mar de dudas, decides tu autocastigo más absoluto: derechita a la pelu, un sábado a las 9 de la mañana. En el castigo estará la penitencia....

"Lázaro: levántate y anda!"


lunes, 19 de febrero de 2007

Sunday morning......


Hoy ha sido un domingo glorioso. De esos que empiezan con sabor dulce, deseando dsifrutarlo mordisco a mordisco.
Un nuevo capítulo de LOST, una frugal comida-meriendilla a las 5 a base de salpicón de marisco...Ordenando la casa y fabricando una rica tortilla me han dado las 11...
Y después retocando la página, que estrena formato y pijadas varias, todo ello gracias al Sr. Cabeza, que saluda desde su bol, todo feliz, pero insomne.
Ya ha empezado una nueva semana, y creo que esta será la definitiva en muchos sentidos...Repuesta del ataque vírico, y en plenas facultades e ilusiones, espero comerme el mundo. Y reducir al Sr. Cabeza al tamaño de una aceituna. ÑAM!


martes, 6 de febrero de 2007